CON NOMBRE DE MUJER (II)

Muy bien chicas, no me habéis decepcionado, todas habéis averiguado el nombre de las dos excepcionales mujeres que os propusé, por supuesto que eran Hipatía de Alejandría y Aspasia de Mileto.

hipatia11.jpg  HIPATÍA DE ALEJANDRÍA
Acrópolis, cariátides, Medea

El nombre de Hipatía significa la más grande. La leyenda de Hipatía de Alejandría nos muestra a una joven, virgen y bella, matemática y filósofa, cuya muerte violenta marca un punto de inflexión entre la cultura del razonamiento griego y el oscurantismo del mundo medieval.

Vivió durante la época del Imperio Romano en Alejandría, aunque por su formación podemos considerar que era griega, por la ubicación de Alejandría, egipcia y por la época, romana.

El padre de Hipatía, Teón, fue también un ilustre matemático y astrónomo cuya vida está asociada al Museo, del que puede haber sido el último director.

De ella se ha dicho: ” Hipatía es la primera mujer de ciencia cuya vida está bien documentada (…) Aunque la mayoría de sus escritos se han perdido existen numerosas referencias a ellos (…) Fue la última científica pagana del mundo antiguo, y su muerte coincidió con los últimos años del Imperio Romano (…) Ha llegado a simbolizar el fin de la ciencia antigua”.

                                 ALIC, M. (1991) El legado de Hipatía. Historia de las desde la Antigüedad hasta fines del siglo XIX. siglo veintiuno editores, Madrid pp. 58-63.

No se conoce cuando nació Hipatía, pero se sabe que murió en marzo del 415 de nuestra era.

Teón supervisó la educación de su hija y, con un espíritu especialmente abierto para su época, permitió que desarrollara sus dotes excepcionales y se convirtiera en una astrónoma, filósofa y matemática. Quiso que fuese un ser humano perfecto por lo que vigiló la educación de su mente y de su cuerpo. Se dice que fue superior a su padre, especialmente en la observación de los astros.

Después de haber recibido enseñanza en filosofía y matemáticas de los profesores del Museo, Hipatía viajó por Atenas e Italia. Parece ser que en Atenas siguió los cursos de la Escuela de Filosófica dirigida por Temistius, Plutarco el Joven y por su hija Asclepigenia. Se dedicó, al volver a Alejandría, a enseñar matemáticas, astronomía, filosofía y mecánica a personas de todas las religiones. Estaba bien considerada tanto en la comunidad cristiana como en la suya propia. Ocupó la cátedra de Filosofía de Plotino. Su casa se convirtió en un centro intelectual. Adquirió el sobrenombre de Filósofa. Venían estudiantes de Europa, Asia y África a escuchar sus enseñanzas sobre la Aritmética de Diofanto. Era amiga y consejera de Orestes, el prefecto del Imperio Romano de Oriente.

Las enseñanzas de HIpatía corresponderían a explicar las doctrinas de Plotino y de Iamblichus, un platonismo con estrecha relación con el neoplatonismo. En esta tradición las matemáticas formaban parte de la tradición filosófica.

El dato mejor conocido en la vida de Hipatía es su muerte. Pagana, científica y personaje político influyente, su situación fue cada vez más peligrosa en Alejandría. En el  412 el patriarca Cirilo, cristiano fanático, persiguió a los judíos. El gobierno de Alejandría era disputado entre el Prefecto de Roma, Orestes, y el Patriarca de Alejandría, Cirilo. Dos campos se oponían violentamente con distintos intereses: el orden antiguo, simbolizado por el gobernador Orestes, defensor del imperio grecorromano y de la emergente comunidad judía, y el poder cristiano en expansión conducido por Cirilo, que se apoyaba en el nacionalismo egipcio, en el malestar social y en las masas oprimidas de esclavos y de no ciudadanos. Todos ellos se dejaban convertir a la nueva  religión. Hipatía no quiso convertirse al cristianismo. En la Cuaresma, en marzo del 415, acusada de ejercer sobre Orestes una influencia contraria a Cirilo fue asesinada. Un grupo de cristianos, exaltados, la encontraron en el centro de Alejandría, ” le arrancaron de su carruaje; la dejaron totalmente desnuda; le tasajearon la piel y las carnes, hasta que el aliento dejó su cuerpo; descuartizaron su cuerpo…”

Los asesinos de Hipatía no fueron castigados. Orestes, prefecto romano de Egipto, antiguo alumno y amigo de Hipatía, informó a Roma para que se iniciará una investigación, que fue pospuesta repetidas veces. Con Hipatía desapareció el pensamiento matemático griego que emergerá de nuevo un milenio más tarde durante el Renacimiento.

Hipatía es autora de tres trabajos: Un Comentario a la Aritmética de Diofanto de Alejandría, El Canón Astronómico y un Comentario a las Secciones Cónicas de Apolonio de Perga. Su padre, Teón, fue un prolífico escritor de Comentarios. Han sobrevivido varios de sus trabajos matemáticos, como la Revisión de los elementos de Euclides y la Revisión de El Data y la Óptica de Euclides, es probable que Hipatía colaborara con él en dicha mejora y revisión, pues Hipatía es mencionada por su padre como su discípula y asociada, y juntos, escribieron un tratado sobre la obra matemática de Euclides.

También tenemos noticias de que otras de las aportaciones científicas de Hipatía es la invención de un buen número de aparatos. En la Carta 160 dirigida por Sinesio a Peonio, un militar que gustaba de la ciencia, se habla de un astrolabio de plata creado por hipatía. En la Carta 15 Sinesio le pide a Hipatía un hidroscopio. Otros instrumentos atribuidos por algunos autores a Hipatía son un planisferio y un aparato para destilar agua.

Fuentes: “Historia de la matemáticas” de Adela Salvador y María Molero Aparicio.

aspasia21.jpg  ASPASIA DE MILETO

Nació en Mileto, Asia Menor, hacia el 470 a. C. y murió en Atenas en el 410 a.C.

Fue hija de Acilia y Axíoco, ambos griegos. Se dice que desde pequeña fue confiada a la custodia de Targelia, belleza legendaria dedicada a la formación de haetairas para los altos círculos griegos.

Era poseedora de tal hermosura que fue comparada con Afrodita; sin embargo su inteligencia transcendió en tiempo. Fue educada en la escuela de  Mileto, donde estudio matemáticas, filosofía, política, cocina, caligrafía, contabilidad, estética, poesía, escultura, pintura, artes, canto, danza, deportes, fisiculturismo, oratoria, declamación y artes amatorias, todo ello importante para que una mujer se desempeñara como una buena cortesana, pues había que enamorar al hombre con el cuerpo y con la muerte.

Se desconoce la razón que la llevó a Atenas. Hay hipótesis verosímiles que datan la llegada de Aspasia a Atenas en torno a 450 a. C., fecha en la que pudo haber conocido a Pericles. De acuerdo con las afirmaciones, hoy discutidas, de los escritoras antiguos, Aspasia se habría convertido en una hetaira y posiblemente llegó a dirigir un burdel. Las hetairas de Atenas eran cortesanas y mujeres de compañía de clase alta que, además de ofrecer belleza exterior, se diferenciaban del resto de mujeres atenienses por el hecho de que recibían una buena educación. Además, tenían independencia económica y pagaban impuestos. Eran posiblemente lo más cercano a mujeres liberadas que habían en la sociedad ateniense y Aspasia , que se convirtió en una importante figura en su sociedad, era probablemente el ejemplo más obvio.

Aspasia se convirtión en la amante del político Pericles a comienzos de la década de 440 a. C., aunque su estado marital se discute. En cualquier caso, hacia el 445 a. C. su unión con el estratego ateniense ya debía ser sólida, teniendo en cuenta que de su relación nació un hijo, así como el hecho de que  fuese acusada de instigar el apoyo de Atenas a MIleto en su conflicto con Samos en 440-439 a. C. a través de su relación con Pericles.

Después de divorciarse de su primera esposa, alrededor del año 445 a. C., Pericles comenzó a vivir con Aspasia, aunque su estatus marital está en discusión. Su hijo Pericles el Joven debió nacer alrededor del año 440 a.C.

Pericles, Aspasia y sus amigos no eran inmunes a los ataques, puesto que la preeminencia en la democracia ateniense no era equivalente a la de un gobierno absoluto. Su relación con Pericles y su consiguiente influencia provocó muchas reacciones.

En el año 440 a. C., Samos estaba en guerra con Mileto por la ciudad de Pirene, una antigua ciudad de Jonia. Encontrándose en desventaja, los milesios acudieron a Atenas y presentaron su caso en la Asamblea. Cuando los atenienses ordenaron a las partes en disputa que finalizasen las hostilidades y que sometieran el caso al arbitraje de Atenas, Samos se negó. En respuesta, Pericles hizo promulgar un decreto por el cual se enviaba una expedición a Samos. La campaña resultó muy dura, y los atenienses sufrieron duras pérdidas antes de que Samos fuera finalmente derrotada.

Antes del estallido de la Guerra del Peloponeso, Pericles, algunos de sus socios más cercanos y Aspasia se vieron enfrentados a una serie de ataques personales y judiciales incoados por sus enemigos políticos. Aspasia, en psrticular, fue acusada de corromper a las mujeres atenienses para satisfacer las perversiones de Pericles. Todas estas acusaciones, probablemente, no fueron nada más que demandas sin fundamento, pero la experiencia en sí fue muy amarga para el líder ateniense. Aunque Aspasia fue declarada inocente, su amigo Fidias fue condenado y murió en prisión. Otro amigo suyo, Anaxágoras, fue acusado por la Asamblea por su creencias religiosas.

En el año 429 a. C., durante la Plaga de Atenas, Pericles fue testigo de la muerte en la epidemia de sus dos hijos legítimos nacidos de su primera esposa, Jantipo y Paralos, en el plazo de cuatro días.

Junto antes de morir los atenienses permitieron un cambio en la ley de 451 a. C. que convertía a su hijo con Aspasia, de sangre ateniense sólo por parte del padre, en ciudadano y heredero legítimo, una decisión sorprendente, teniendo en cuenta que fue el propio Pericles quien propuso en un principio la ley que limitaba la ciudadanía a aquellos que naciesen tanto de padre como de madre ateniense.

Un tal Esquines socrático, citado por Plutarco, escribió un diálogo sobre Aspasia, para afirmar que tras la muerte de Pericles, Aspasia vivió con Lisicles, un general y líder democrático ateniense, con quien tuvo otro hijo. También afirma que fue ella quien consiguió convertir a Lisicles en el primer hombre de Atenas, Lisicles murió en combate en el 428 a. C.

Al parecer, en los círculos sociales de la antigua Atenas, Aspasia se hacía notar por su capacidad en retórica y por su brillante conversación. Según Plutarco, su casa se convirtió en un centro intelectual de Atenas, y atrajó a los más prominentes escritores y pensadores, entre los que se incluía el filósofo Sócrates.

Hay varias controversias en lo que se refiere a la formación de Aspasia como experta en retórica. Alguno piensan que adquirió esos conocimientos en Mileto, dado que en las ciudades jonias los niños y las niñas convivían en la escuela pública y compartían el aprendizaje en situación de igualdad. También era normal entre las jonias asistir a los círculos culturales y participar en asuntos políticos, lo que entre los atenienses era totalmente impensable, ya que el rol de la esposa estaba restringido a la vida doméstica.

Donde quiera que adquiriera su formación, lo que es innegable es su condición de experta en retórica, tanto como logógrafa como en lo concerniente a la faceta pedagógica. Por su extrema pericia en este arte, por su capacidad para rodearse de los más ilustres y reconocidos intelectuales de su época y por contribuir de forma activa al florecimiento de la vida cultural en Atenas, consiguió la admiración y el respeto de filósofos, artistas e ilustres demócratas. Pero también por su condición de extranjera, por su supuesta influencia sobre Pericles y por llevar una vida de mujer libre e independiente, impropia de una esposa ateniense, fue atacada, ridiculizada y vilipendiada por los conservadores y por los cómicos, entre los que cabría destacar Aristóteles y el poeta Hermipo que fue el acusador en el proceso contra Aspasia por impiedad y en un segundo proceso en el que también se la acusaba de proporcionar a Pericles mujeres libres en su casa. Se cuenta que Pericles suplicó derramando lagrimas ante el tribunal para pedir la absolución de la milesia.

Fuentes: Wikipedia.

Recomiendo  el libro “Alcibíades, el primer griego” de Josep Mª Albaigès. Quien ilustra como nadie la historia de esta época ateniense a través de la historia de la figura de un hombre, Alcibíades, sobrino de Pericles.

Una respuesta

  1. Hola Mariachu. He llegado hasta aquí a través de una actividad que puse en clase y donde una alumna ha contestado con tu post.

    El problema es que en el artículo sobre Aspasia has citado en la primera parte una información que carece de fuentes históricas que la apoyen, en concreto la que relaciona a Aspasia con Targelia, su escuela de Mileto y sus padres.

    En las fuentes citas la wikipedia, pero en ella no aparece información relativa a lo que dices, sí en cambio en una página ( http://listas.enplenitud.com/lista/clubcolombia/archivo/indice/2341/msg/2893/) que es la que ha sembrado esta información y que lamentablemente ya corre por los institutos de secundaria.

    Te pediría que facilitases otra fuente distinta para esa primera parte del artículo, o bien que, apelando a tu condición de docente comprometida con la verdad de la historia y la mujer, contrastases la información antes de difundirla por esta que es la aldea global.

    Saludos.

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